La gema del mes: el diamante

 

Ciertamente el diamante es una de las piedras preciosas más valiosas que se conocen hoy en día. Una piedra que en su momento era exclusiva para reyes y reinas, gente influyente y de alcurnia. Aunque las cosas no han cambiado muchos desde aquellos tiempos, puesto que el precio de un diamante puede llegar a cifras estratosféricas, hoy en día es ligeramente más fácil acceder a obtener tan preciada gema.

 

Por ello, si estás leyendo esto y tu mes de nacimiento es el mes de abril, te felicitamos y ante todo que sepas que el diamante es precisamente tu gema de nacimiento. Nada mal para consentirte con una gema de semejante envergadura y engastada en el material que más te guste. Así que si te has llegado a preguntar por qué tan alto su valor en el mercado o simplemente por qué gusta tanto, este es el momento adecuado para saber estas tres principales razones:

 

Dureza

Es el material más duro que se conoce en la actualidad, a tal grado de ser casi indestructible y eternamente duradero. No es de extrañarse que su nombre provenga de la palabra griega "adamas", que significa invencible.

 

Su dureza es tal, que sólo puede ser modificado o rayado por otro de su misma especie.

 

 

 

 

 

Escasez

El origen de su formación requiere de condiciones tanto extraordinarias como particulares, pues al ser un material de origen natural, éste se forma a grandes profundidades por debajo de la superficie terrestre. Condiciones que deben combinarse de tal manera que el carbono se convierta en diamante.

 

Los diamantes que se conocen hoy en día fueron producto de increíbles erupciones magmáticas que fueron expulsados hace millones de años.

 

Sumado a lo anterior, también pueden pasar cientos de años más para ser descubiertos y extraídos para su posterior comercialización.

 

 

Belleza

Es innegable que por sí solos emanan una belleza casi inexplicable. Sin embargo, no todos se formaron de la misma manera y por ende, no todos tienen el mismo valor, a pesar de ser los más apreciados gracias a su lustre brillante y niveles altos de dispersión (acción que permite ver los coloridos destellos).

 

Por eso, para saber qué tan valioso es, se han establecido una serie de características, conocidas como las 4C (claridad, color, corte y peso en quilates o carat weight), siendo los principales atributos por los que la industria de los diamantes hace una valoración de los atributos físicos de un diamante.

 

- CLARIDAD: un diamante será más valioso entre menos inclusiones tenga

- COLOR: su valor irá en aumento entre más transparente sea

- QUILATES: refleja el peso del diamante (cada 200 gramos equivale a un quilate)

- CORTE: la calidad de su reflejo viene determinado por la simetría, proporciones y pulido. Entre los más populares están:

 

¿Qué impresionante no?

¡No cabe duda que un diamante es para toda la vida!

Desde redacción: Carmen Mata

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