La moda y el color

El color es cuestión de percepción, puesto que es lo primero que nos llama la atención al momento de observar cualquier objeto, viéndose involucrado el color mismo y su forma, dos elementos claves con los que a partir de ellos podemos iniciar el establecimiento de relaciones sencillas y complejas.

 

Existe un vínculo con el color que en general es natural e instintivo. Gracias a él es que se puede diferenciar también el estado de una fruta madura o verde, distinguir entre los señalamientos peligrosos o bien, aportar valiosa información que al recopilarla y con ayuda de los demás sentidos, poder utilizar a nuestro favor dentro del entorno en el que nos encontremos.

 

Se muestra al color como una cualidad inherente al ser humano por su gran capacidad de distinguir una amplia gama de colores y tonalidades. A pesar de estar presentes de igual forma los elementos infrarrojos y ultravioletas que normalmente pasan desapercibidos a nuestros sentidos, nuestra capacidad de percibir el color sigue siendo igual de amplia.

 

¿Cómo es entonces la relación de la moda con el color?

 

Es un tema que ha estado en deliberación por varios siglos en donde se han establecido teorías  a cerca de cómo es que el color afecta nuestros sentidos, cómo influyen al momento de ser relacionados con los sentimientos como lo es el amor, con el peligro, la información, la feminidad, procesos de venta o hasta lo divino.

 

Mismas teorías que han servido como punto de apoyo y reflexión para todo aquel que se encuentre interesado con el uso correcto del color, llegando al establecimiento de leyes en el mundo del diseño al ser considerado un elemento único y absoluto. Claro que todo es subjetivo, pues no todas las personas se rigen bajo la misma percepción de la situación y los colores mismos. La amplia gama existente permite la creación de un sinfín de combinaciones para la expresión y ambientación ya sea de una obra de arte, una colección de moda o diseño de espacios.

 

Es también cuestión de evolución al hablar de la colorimetría. Somos una especie cambiante, aventurera, siempre con ansias de mejorar y adquirir nuevos conocimientos.

 

Así que no es de extrañar que el color se maneje de la misma manera, influyendo fuertemente de la misma manera nuestra forma de comportarnos y en la manera en que pensamos.

 

Por lo que ya deberían quedar atrás aquellos tiempos en donde lo rosa es para lo femenino, lo azul para lo masculino o los colores brillantes sirven para expresar diversión. No olvidemos que todo es cuestión de percepción.

 

Los colores son para todos, están ahí para implementarse y no racionalizarse. Así como un amarillo puede expresar vida y alegría, también puede resultar todo lo contrario en cuestiones de diseño o ambientación.

 

El negro bien puede ser el color de la elegancia pero también puede representar lo obscuro, lo inanimado, la mortalidad. 

 

La moda, el color y el diseño bien pueden mostrarnos a nosotros como consumidores la infinidad de posibilidades que pueden ser creadas con el uso correcto del color en el ambiente, en nuestros objetos favoritos y la creación de nuevos, ya que absolutamente todo se encuentra en un cambio vertiginoso, podemos amar el verde hoy y el rojo odiarlo mañana. Lo cual reafirma que tanto el color como la forma van fuertemente ligados, no puede existir el uno sin el otro.

 

"El equilibrio en el diseño depende tanto de la imagen como del discurso, por lo que si se altera un elemento tan importante como el color, se cambia significativamente la relación que establecemos con el objeto final"

Redacción: Carmen Mata

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