La gema del mes: la amatista

 

Es casi imposible no dejar de ver la magnificencia que destellan las amatistas, siendo su forma y característico color violeta (debido a una alta presencia de óxido de hierro) lo que la vuelve uno de los minerales más codiciados en el mercado de la joyería. Su legado histórico le ha permitido ser portada como ornamento y utilizada como símbolo de riqueza al igual que de sofisticación.

 

 

Por ser una gema de origen mineral, la vuelve más propensa a los cambios de temperatura. Por ejemplo, entre mayor sea el grado de temperatura, unos 300° aproximadamente, ésta comienza a perder su color, dando pie a nuevas e interesantes tonalidades. Por ejemplo, agregando unos 150° más de calor, se va tornando a una tonalidad amarillenta. Es a partir de dicho proceso que de igual forma tiene cabida en el mercado joyero pero comercializada como citrino, casi imposible de encontrar en estado natural.

 

¿Dónde encontrarlas?

 

Además de presentarse como crecimiento dentro de ágatas, se las puede encontrar en otra de sus presentaciones: las geodas. Se les conoce como formaciones rocosas cuya cavidad interior fomenta la cristalización de minerales conforme va pasando el tiempo, mismos que fueron ingresando disueltos en aguas subterráneas.

 

En Madagascar, Brasil o Uruguay es donde se pueden encontrar los yacimientos principales de amatista, al igual que en la región de los Urales en Rusia, la región central de Europa e inclusive Estados Unidos.

 

Historia, mitos y leyendas

 

Presente en varias de las civilizaciones más antiguas de la historia como lo fue el Antiguo Egipto con sus joyas engarzadas de amatista, las cuales adornaban con suma elegancia la tumba de sus faraones.

 

Aunque su nombre como tal se le debe a otra de las más grandes civilizaciones del mundo antiguo: la civilización griega. Dentro de su mitología podemos encontrar a Dionisio, dios griego del vino y el desenfreno, quien dentro de su locura pretendía a una bella joven llamada Amathystos, mujer de buenos principios que negó toda proposición al dios griego del vino. Como consecuencia, éste juró castigarla sin tener en cuenta la protección que la diosa Artemisa iría como su protectora convirtiéndola en una cristalina roca blanca. Al ser Dionisio consciente de todo el mal que había causado y preso de una angustia tal que comenzó a derramar lágrimas de vino sobre lo que alguna vez fue una bella joven, provocando el tan característico color violeta de la Amatista.

 

En la joyería

 

Es la variedad de cuarzo más popular en todo el mundo y disponible en prácticamente todos sus formas, corte y tamaño, adquiriendo mayor protagonismo cuando se le combina con otras gemas. Junto con los rubíes, las esmeraldas, los zafiros y los diamantes, ha sido parte de las gemas más apreciadas desde la antigüedad.

 

Según la intensidad de sus colores, los joyeros han podido clasificarla en los siguientes términos: "Rosa de Francia", debido a su suave color violeta. Aquellas amatistas de color más intenso se les denomina "siberianas" y en su combinación con el citrino, "bolivianita".

 

Sin duda una gema de gran valor histórico gracias a su belleza y enigmático color que ya se encuentra causando enorme sensación dentro de esta temporada como color del año.

Redacción: Carmen Mata

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